Experiencia en el Reino Unido

Por Anne Katrin Schlag

Soy psicóloga colegiada y Directora de Investigación del Drug Science. Obtuve mi doctorado en Psicología en la London School of Economics and Polictical Science (Escuela de Economía de Londres y Ciencias Políticas), antes de empezar a trabajar como profesora en la universidad King´s College de Londres, donde desarrollé mi conocimiento en el ámbito de la ciencia y la elaboración de políticas, percepción del riesgo, gestión del riesgo y comunicación del riesgo antes de unirme al Catedrático David Nutt en Durg Science en 2014. Soy miembro honorario de rango superior tanto del Imperial College como del King´s College de Londres y madre de tres preciosos hijos.

Como parte de mis funciones en Drug Science, dirijo el Grupo de Trabajo de Cannabis Medicinal (MCWG por sus siglas en inglés) y el Grupo de Trabajo de Psicodélicos Medicinales. Nuestro Grupo de Trabajo de Cannabis Medicinal se enfoca en avanzar en la base de pruebas científicas sobre el cannabis medicinal, incluyendo los datos del mundo real, y el continuo desarrollo de la comunicación entre la educación y las partes interesadas sobre el cannabis medicinal. Tengo una enorme pasión por mejorar y agilizar el acceso al cannabis medicinal para aquellos que más lo necesitan. A continuación, describo un caso concreto de este estudio de gran valía para mí, por mi calidad de científica y, mucho más, por la madre que soy.

Introducción al cannabis medicinal en el Reino unido: Normativa y desafíos en la actualidad

El 1 de noviembre de 2018 el cannabis se convirtió en un medicamento en el Reino Unido, en gran medida por la presión ejercida por los pacientes, entre los que se incluían campañas mediáticas de alto nivel a favor de los niños, cuya epilepsia intratable había mejorado significativamente (como el caso de Alfie Dingley, de quien hablaremos más adelante).

En la actualidad la normativa del Instituto para la Salud y la Excelencia Clínica (por sus siglas en inglés NICE) recomiendan la prescripción de tres productos medicinales basados en el cannabis (por sus siglas en inglés CBMP) para el tratamiento de cuatro enfermedades principales: Sativex para la espasticidad en adultos con esclerosis múltiple; Nabilona para las náuseas y vómitos producidos por la quimioterapia y Epidyolex para la epilepsia grave resistente al tratamiento, es decir, los síndromes de Lennox-Gastaut y Dravet. Estas directrices, basadas únicamente en Ensayos Controlados Aleatorizados (ECA), son muy restrictivas y excluyen a la mayoría de los pacientes (como aquellos pacientes que requieren productos medicinales basados en el cannabis para el tratamiento del dolor crónico), así como la mayoría de productos medicinales basados en el cannabis que podrían estar potencialmente disponibles para pacientes, como la flor de espectro completo.

En el Reino Unido, el cannabis medicinal todavía se regula como un medicamento sin licencia, lo que dificulta la prescripción de recetas por parte del Servicio Nacional de Salud. Esto significa que la mayoría de recetas se prescriben de forma privada, lo que continúa implicando un problema de costes para los pacientes con enfermedades crónicas, que se ven obligados a pagar cientos de libras mensualmente para sus medicamentos.

Como consecuencia, el número de recetas prescrito por el Servicio Nacional de Salud para espectro completo sigue siendo muy bajo. El total de pacientes (la mayoría pagan por privado) asciende a 85.000 con alrededor de 200 médicos y otros profesionales que operan en 43 clínicas. Prácticamente, la mayoría de recetas de productos medicinales basados en cannabis son flores y aceite (con una proporción aproximada de 80:20), con un número muy reducido de cápsulas. Los parches, cremas, supositorios y comestibles actualmente no se encuentran disponibles para los pacientes.

Algo que complica aún más el acceso a los pacientes es el requisito de que un médico especialista prescriba la receta, en lugar de un médico de cabecera. Además de la normativa del Instituto para la Salud y la Excelencia Clínica, los médicos están condicionados por las directrices elaboradas por el Royal College of Physicians (2018)(1) (para el dolor y las náuseas) y por la Asociación Británica de Neurología Pediátrica (2018) (2) (para la epilepsia infantil), que recomiendan la prescripción de cannabis medicinal sólo como último recurso cuando no haya funcionado cualquier otro tratamiento convencional.

Cannabis medicinal y epilepsia infantil

Después de que la ley se modificase en 2018, muchos pacientes con necesidades acuciantes esperaban que los productos medicinales basados en el cannabis estuvieran disponibles, sin embargo, esto nunca ocurrió. El primer paciente en recibir una receta del Servicio Nacional de Salud fue Alfie Dingley, gracias a la infatigable campaña de su difunta madre, Hannah Deacon, y el Profesor Mike Barnes, un neurólogo dispuesto a recetar en contra de las normas, ya que las pruebas del mundo real eran tan convincentes que la decisión de no prescribir la receta a ese paciente hubiera sido simplemente poco ética. Tanto Mike Barnes como el médico de cabecera del Servicio Nacional de Salud que apoyaba a Alfie, solicitaron una licencia de la Lista 1 y finalmente la obtuvieron en 2018, lo que les permitió prescribir la primera receta del Servicio Nacional de Salud para espectro completo.

Conocí a Hannah en 2018 cuando lanzamos nuestro Grupo de Trabajo sobre el Cannabis Medicinal. Ella mostró un gran interés en que llevásemos un registro muy riguroso y sistemático sobre el impacto del tratamiento de cannabis medicinal en su hijo para asegurar que las pruebas quedasen científicamente documentadas, y a su vez, que se aceptasen por la amplia comunidad científica. Existía la esperanza de que la divulgación de estos resultados en publicaciones de alto nivel cotejadas por especialistas, cambiaría la opinión de los médicos y decisores, lo que permitiría el acceso al cannabis medicinal para otros niños en circunstancias similares.

Nuestro equipo del Drug Science, (incluyendo al Profeso David Nutt y al Doctor Rayyan Zafar), junto con Hannah y otros padres que quisieron compartir sus casos, fueron fundamentales para informar del impacto extraordinario de los productos derivados del cannabis medicinal como tratamiento para varios tipos de epilepsias resistentes al tratamiento. Nuestros estudios de series de casos mostraron de forma clara la efectividad del cannabis medicinal de planta completa en este grupo de pacientes que padece epilepsias intratables de grado severo aparecidas en la infancia. La reducción altamente significativa en la frecuencia de convulsiones mensuales en nuestro grupo ha demostrado de forma clara la viabilidad de este medicamento en estos pacientes (3).

Complementamos nuestro estudio cuantitativo con un enfoque cualitativo entrevistando a los padres y cuidadores de estos pacientes en profundidad, con el objetivo de entender de forma clara la situación actual y para contextualizar los hallazgos anteriores (4).

Además de la reducción en las convulsiones, los cuidadores nos informaron de continuas mejoras de gran importancia en facultades de comportamiento, psicológicas y cognitivas asociadas al uso de cannabis medicinal, lo que tuvo un gran impacto en la calidad de vida de los niños y de las familias.

De forma clara, los beneficios del cannabis medicinal para estos pacientes compensaba de forma evidente cualquier riesgo asociado. Muchas de las cuestiones que se plantearon en este estudio iban mucho más allá de la ciencia del cannabis medicinal en sí misma. Más bien, resultaron ser cuestiones éticas y políticas relacionadas con el problema extendido de la confianza y el poder en la sociedad y retos asociados a la relación médico-paciente, lo que puso de manifiesto la importancia de incluir a los pacientes en la toma de decisiones sobre sus planes médicos y el valor que se le debería dar a los resultados y a los deseos que nos transmiten.

Observaciones finales

A pesar de la legalización de los productos derivados del cannabis medicinal en el Reino Unido durante los últimos siete años, a día de hoy sigue habiendo escasez de recetas prescritas por el Servicio Nacional de Salud y muchos pacientes afrontan gastos económicos insostenibles para adquirir sus medicamentos.

Si bien los datos anteriores comparten las limitaciones de pruebas del mundo real, nuestro estudio proporciona las pruebas que respaldan la posterior introducción de productos derivados del cannabis medicinal en el Servicio Nacional de Salud en el marco de las directrices de prescripción actuales del Instituto para la Salud y la Excelencia Clínica. Esta medida sería extremadamente efectiva para las familias de las que hemos hablado antes, que además de sufrir la angustia psicológica de cuidar a sus hijos con afecciones crónicas, todavía hoy deben asumir la pesada carga económica de su medicación.

Con relación a la epilepsia infantil, mientras los Ensayos Controlados Aleatorizados a gran escala siguen siendo escasos e inviables, estos niños son la prueba de que se necesita modificar las limitadas recomendaciones para la prescripción de recetas en el Reino Unido actualmente. La evidencia científica es la pieza clave del rompecabezas, pero también se necesita tener en cuenta la ética, ya que no es ético no recetar. Como madre, se me hace imposible imaginar el hecho de no tener acceso a medicamentos que posiblemente pudiesen ayudar a mi hijo con una afección grave a tener una calidad de vida mejor.

Experiencia en el Reino Unido

Agradecimientos e información adicional

Me gustaría expresar mi agradecimiento a tantos padres y cuidadores que han compartido sus casos de forma tan valiente y destacar la importante labor que han estado realizando. Continuamos con este trabajo en memoria de Hannah:

«Nunca pongas en duda que un pequeño grupo de personas reflexivas y comprometidas pueda cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha cambiado» 
- Margaret Mead

La fundación Medcan para la Familia continúa con su importante labor para mejorar el acceso al cannabis medicinal para los niños que padecen de epilepsia infantil resistente al tratamiento (5).

La Sociedad de Especialistas en Cannabis Medicinal ofrece orientación experta, apoyo entre semejantes y formación profesional continua y acreditada en el Reino Unido (6).

Drug Science es una organización benéfica independiente y orientada a la ciencia, que reúne a los mejores expertos en medicación de un amplio abanico de especialidades, para llevar a cabo estudios innovadores sobre los daños y efectos de los medicamentos. Para decir la verdad sobre los medicamentos, Drug Science involucra al público, medios de comunicación, legisladores y académicos dotándolos de conocimiento y recursos que posibiliten un cambio positivo (7).

Fuentes

  1. Royal College of Physicians (2018)
  2. British Paediatric Neurology Association (2018)
  3. https://bmjpaedsopen.bmj.com/content/5/1/e001234
  4. https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/20503245211034930
  5. https://medcanfoundation.co.uk
  6. https://www.ukmccs.org
  7. https://drugscience.org.uk
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    Si estás pensando en usar cannabis o cannabinoides para tratar tus síntomas o enfermedad, por favor, consulta antes con un médico especialista.

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