Conoce a los Expertos: Entrevista con la Dra. Raquel Peyraube

Por Yuval (Tuby) Zolotov

Yuval (Tuby) Zolotov es un investigador de cannabis medicinal y un estudiante de doctorado en la Escuela de Salud Pública en la Universidad de Haifa. Obtuvo su licenciatura de la Administración de la Salud en la Universidad Bar Ilan, donde investigó la adherencia al cannabis medicinal entre pacientes con licencia en Israel. Antes de unirse a la academia en 2012, Yuval era un instructor de pacientes con licencia y estuvo involucrado en la industria local desde sus inicios. Mientras trabaja en su tesis - Medical Cannabis Recomendación: Understanding and Predicting Physicians’ Behavior – Yuval también participa en varios proyectos de investigación.

Conoce a los Expertos es una serie de entrevistas realizadas por expertos del campo del Cannabis a líderes mundiales en investigación y en la práctica clínica del Cannabis como medicina.

Conoce a los Expertos: Entrevista con la Dra. Raquel Peyraube

Dra. Raquel Peyraube es Doctora en Medicina y especialista en Uso Problemático de Drogas, con formación en Psiquiatría, Toxicología, Psicoterapia Psicoanalítica, en temas de Infancia, Adolescencia y Exclusión social y cuenta con 28 años de experiencia. A lo largo de su desempeño ha hecho contribuciones en capacitación, prevención, tratamiento y reducción de daños, incluyendo desarrollos teóricos y metodológicos innovadores con énfasis en cuestiones éticas.

ExDirectora Clínica de ICEERS, en la actualidad es asesora ad hoc de la Secretaría Nacional de Drogas de Uruguay en la reforma de la política pública de drogas y del Instituto de Regulación y Control del Cannabis. Es investigadora clínica y miembro de equipos de investigación para el monitoreo de la ley en Uruguay. Integra varios comités científicos internacionales y es miembro activo de la IACM (International Association for Cannabinoid Medicines). Actualmente, dedicada al desarrollo de ensayos clínicos, a la educación médica en cannabis medicinal, la difusión de información y consultorías para la Reforma de las Políticas de Drogas en distintos países.

Yuval Zolotov: Dra. Peyraube, ¿puede indicarnos cómo se involucró inicialmente con cannabis medicinal?

Raquel Peyraube: Soy médico y, por tanto, mi perspectiva sobre el cannabis es médica. Originalmente, me centré en el uso problemático de drogas. Así es como fui educada como médico: considerar el uso del cannabis como una patología y tipificar el cannabis como un problema. Me enseñaron que es una droga satánica. A medida que adquiría experiencia clínica, desarrollé una perspectiva más amplia sobre drogas y más específicamente sobre el cannabis, que es la droga más común que usa la gente. He adoptado ideas más pragmáticas. Sobre todo con respecto al cannabis, empecé a comprender que la mayoría de la gente que lo usa en realidad no está enferma, son miembros activos de nuestra sociedad. Esto no quiere decir que no haya riesgos asociados con el consumo de cannabis, principalmente con un uso intensivo. Algunas personas pueden desarrollar problemas graves, pero en la mayoría de estos casos esto se debe a la falta de educación sobre el cannabis. Esta es precisamente la razón por la que debemos fijar nuestra atención en reducir este daño potencial y educar a la gente sobre qué utilizar, cómo utilizarlo, cuánto y cuándo. Debe haber formas seguras de usar cannabis, pero actualmente todos somos víctimas de la situación legal.

YZ: Por favor, explique lo que quiere decir con la situación legal.

RP: Mientras el cannabis siga siendo ilegal, ¿quién da información sobre cannabis a los usuarios? ¿Y qué tipo de información? Las políticas actuales no tienen ninguna visión sobre la salud pública o reducción de daños. El cannabis es ilícito debido a la prohibición legal, pero aún así hay mucha gente que lo usa. En una perspectiva integral, creo que en vez de hablar de cannabis en términos de sí o no, debemos formular otro tipo de preguntas, como, por ejemplo, cómo, cuánto, por quién, etc. Debido a la prohibición, apenas podemos investigar estas cuestiones. En mi opinión, este equilibrio es completamente equivocado y realmente carece de sentido. Muchas veces hablo con reguladores y cuando me preguntan dónde están las pruebas, les muestro algunas pruebas y luego les devuelvo la pregunta, agregando: "Muéstreme la evidencia que apoya el prohibicionismo y su mantenimiento incluso después de más de 50 años de su fracaso". Así que creo que debe cambiarse la regulación del cannabis, en beneficio de nuestra sociedad.

YZ: ¿Puede compartir su opinión sobre las diferencias entre el cannabis medicinal y el consumo de cannabis para otros fines?

RP: Creo que las regulaciones actualmente nos están obligando a hacer esta distinción, pero no creo que sea tan fácil de hacer. Como especialista en salud mental creo que si alguien usa cannabis para superar la ansiedad social, por ejemplo, es una cuestión médica. Prefiero utilizar el término 'uso adulto (de cannabis)', porque es más inclusivo y amplio. Cuando la gente habla de recreación, me recuerda que necesito unas vacaciones. No debemos utilizar una estigmatización o etiquetado. El uso adulto de cannabis también lleva el mensaje de que la gente no debería empezar a usar cannabis hasta que sea adulta. Y esto es un mensaje importante, porque un uso previo podría ser perjudicial.

YZ: ¿Podría aclarar el daño y los efectos adversos del cannabis?

RP: Es muy difícil abordar esto de manera general. Pero, no obstante, creo que es importante decir que la gente no debe pensar que el cannabis no tiene riesgos. Muchas personas que promueven la legalización del cannabis hacen esa afirmación, pero no creo que sea correcta. Debemos ser prudentes. En algunas situaciones, el THC tal vez no es una buena opción. Existen interacciones con otras sustancias. En algunas personas pueden manifestarse efectos cardiovasculares que no siempre podemos predecir. Pero el cannabis no es una droga satánica. Como médicos recetamos medicamentos todo el tiempo. El cannabis tiene muy pocos efectos secundarios y la mayoría es leve. Por lo que tiene un perfil de seguridad relativamente bueno. Y los niveles de daño podrían incluso disminuir si adoptamos una forma más racional de pensar sobre el cannabis. Así que creo que el cannabis debería normalizarse en nuestra sociedad, porque solo entonces tendríamos en cuenta no solo los riesgos, sino también los beneficios. Y como médicos esta es nuestra obligación: ayudar a nuestros pacientes y proteger la salud pública.

YZ: ¿Cuál es su perspectiva actual sobre cannabis medicinal en Uruguay? ¿Cómo se integra actualmente en la práctica clínica?

RP: Lamentablemente, tengo que comenzar mi respuesta con la palabra 'lamentablemente'. Uruguay ya aprobó una ley sobre el cannabis a finales de 2013 y creo que es una buena ley. Pero hemos visto muchos problemas en su implementación. Aunque esta ley reconoce las propiedades medicinales del cannabis, actualmente los pacientes aún no tienen acceso a ningún producto de cannabis medicinal. Creo que intentan forzar regulaciones sobre la hierba de cannabis que incluso no podrían ser factibles. Así que creo que todavía no estamos en una buena situación. Pero a pesar de ello, hemos organizado un curso que ya han completado más de 100 médicos. La educación es la única manera en que podemos avanzar, porque creo que ya hemos tenido suficiente ignorancia.

YZ: Además de su trabajo clínico, también está muy involucrada en los debates públicos y en la elaboración de políticas en diferentes países. ¿Puede compartir con nosotros su visión sobre su papel y sobre el papel de los médicos en general en la evolución de las políticas?

RP: Nosotros, los médicos, hemos sido parte integral de este desarrollo irracional en la historia, que solo considera las características negativas del cannabis, sin preocuparse por la salud pública. Los médicos siempre han apoyado la prohibición. Pero después de tantos años de experiencia y tantos casos en que he visto que ha ayudado a pacientes, me siento obligada a participar en el cambio del curso de la historia. Estamos obligados a tratar a nuestros pacientes con honestidad. Por lo tanto, creo que, como médicos, tenemos la responsabilidad de integrar el cannabis en nuestras clínicas en base a conocimientos y no a creencias. El cannabis no es una religión. Siempre invito a mis colegas a comenzar a estudiar el cannabis, pero muchos de ellos me dicen que no creen en esta terapia. Pero esto no es una cuestión de creencia. Por supuesto, necesitamos más conocimientos, pero también debemos reconocer el trabajo que ya han realizado muchos investigadores. La gente suele pensar que no hay pruebas, pero esto no es una cuestión de blanco o negro. Hay muchos investigadores reconocidos que han estudiado el cannabis. Así que en lugar de una creencia, quisiera que los médicos leyeran e investigaran más. Esta tarea es más difícil, pero creo que respeta mejor nuestra profesión y nuestros pacientes.

YZ: ¿Cómo cree que sus colegas perciben sus ideas?

RP: Sé que muchos colegas no están de acuerdo conmigo. Pero honestamente, como médicos, la mayoría de las veces no curamos a nuestros pacientes. Prescribimos medicamentos para aliviar los síntomas o intentamos cambiar la evolución de la patología, pero no la cura. Por lo tanto, creo que debemos ser compasivos y ayudar a los pacientes y apoyarles cuando toman sus decisiones. De lo contrario abandonamos nuestras obligaciones frente a ellos. Soy partidaria de los tres pilares de la salud pública ante mis colegas y ante el público, que son muy relevantes para las regulaciones del cannabis medicinal. El primero es 'no causar daño'. Actualmente, estamos perjudicando a nuestros pacientes a causa de las políticas. Y estas políticas también dictan la conceptualización del cannabis. El segundo pilar es el de la justicia social. Actualmente, el cannabis de alta calidad ya está disponible para las personas que pueden permitírselo, mientras que otros no tienen acceso, a pesar de que puede ayudarles en algunas condiciones. Y el tercer pilar es la autonomía de los pacientes y su derecho a decidir por sí mismos. He tenido conversaciones muy serias con muchos colegas que a veces se olvidan que los pacientes tienen el derecho a decidir ellos mismo lo que es mejor para ellos. Para mí esto es obvio, pero, por desgracia, nuestros reglamentos no apoyan mi visión.

YZ: ¿Qué opina sobre el cambio de las políticas que actualmente se ve en muchos lugares?

RP: Las regulaciones actuales son irracionales. Por ejemplo, en algunos lugares permiten cannabis medicinal para niños epilépticos, pero solo para la epilepsia refractaria, lo que significa que el cannabis solo está permitido después de que hayan fracasado las pruebas de todos los medicamentos convencionales. Creo que esta lógica es completamente irracional. ¿Por qué no usar el cannabidiol como tratamiento de primera línea para la epilepsia? El cannabidiol es una sustancia segura, así que ¿por qué los pacientes tienen que pasar por tanto sufrimiento antes de que se les permita usarlo? Simplemente no lo entiendo. Creo que esta situación está cambiando, pero por el bien de nuestros pacientes debemos avanzar mucho más rápidamente. Creo que nuestras leyes deben estar basadas en la evidencia y esto solo es posible si el cannabis se normaliza. Deberíamos permitir una reglamentación completa del cannabis, no solo para uso médico, sino también para uso industrial y para uso en adultos. Esto es una cuestión de salud pública, de derechos humanos y de seguridad pública. Porque deben eliminarse los mercados negros de drogas y esto solo se logrará a través de una regulación. Creo que los reguladores empiezan a entender esto en muchos lugares, también aquí en América Latina. Saben que tarde o temprano las cosas van a cambiar. Aunque los cambios regulatorios son muy tímidos y cautelosos, creo que vamos en buen camino. Y siempre soy optimista.

YZ: Como asesora de los responsables políticos, ¿cuáles son sus desafíos en cuanto a las políticas de cannabis?

RP: Para los responsables políticos no es fácil tomar tales decisiones. En los países latinoamericanos han muerto muchas personas luchando la guerra contra las drogas, así que obviamente para los líderes no es fácil revertir las políticas. Entiendo por qué los políticos tienen miedo de esto, pero es nuestra obligación como profesionales ayudarles y asegurarles que es la forma correcta de hacer las cosas. Es mi deber, como es el deber de los médicos de todo el mundo, derribar este muro y salir del gueto de la ignorancia. Debido a los prejuicios, la gente no es consciente del enorme trabajo científico que se está haciendo. Solo leen una parte de la biblioteca y esto no es correcto. Obviamente, también necesitamos más avances científicos y más ensayos clínicos, pero la prohibición no lo permite. Necesitamos absolutamente un cambio.

YZ: ¿Tiene un mensaje final para sus compañeros y nuestros lectores?

RP: Creo que no debemos esperar más. Es hora de avanzar. No podemos negar a las personas el tratamiento porque estamos a la espera de pruebas. Y las pruebas no se presentarán si no cambiamos los reglamentos y nuestra forma de pensar. Creo que es nuestro deber ético ante nuestros pacientes. Debemos tener en cuenta los datos preclínicos que hay y también la experiencia clínica. Muchos de nosotros hemos estado trabajando durante años en esta materia y esta experiencia es valiosa. Es interesante observar que en muchos lugares en el mundo, el cannabis medicinal se está autorizando debido a las decisiones de la Corte Suprema. Creo que esto sirve de soporte a mis afirmaciones. Por eso, aliento a los médicos, a los reguladores y a todo el mundo a considerar el cannabis de una manera racional. El alcohol es legal, pero prestamos mucha atención al beber y conducir porque es muy peligroso. Las benzodiazepinas son legales, pero sabemos con certeza que causan mucho daño. Pero el cannabis es ilegal. ¿Por qué? No lo entiendo y no lo acepto. Por eso, es tan importante para mí promover la educación, a los pacientes, a los médicos y al público en general. Los reguladores, y también los médicos, deben decidir si quieren servir a la gente y ayudar al público o si simplemente quieren controlar. Por supuesto, también soy consciente de las convenciones de la ONU sobre estupefacientes, pero no debemos olvidar que también existen convenciones sobre los derechos humanos. Y veo un conflicto entre estas convenciones, porque si seguimos estrictamente las convenciones sobre estupefacientes, violamos los derechos humanos. Esto está mal y debemos cambiarlo.

YZ: Muchas gracias, Dr. Peyraube, por darnos una idea de su trabajo y por compartir su visión con nosotros.

RP: Ha sido un gran placer, gracias a usted.