Conoce a los Expertos: Entrevista a Staci Gruber

Por Guillermo Moreno-Sanz

El Dr. Moreno-Sanz es autor de más de 30 artículos científicos y 3 patentes que describen el papel del sistema endocannabinoide en la percepción del dolor. Licenciado en Bioquímica y Química Orgánica por la Universidad de Zaragoza, obtuvo su doctorado en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid en España. Adquirió una amplia experiencia internacional con becas de larga duración en los Países Bajos, Italia y los Estados Unidos, desarrollando la mayor parte de su carrera académica en la Universidad de California, Irvine, donde descubre una nueva clase de analgésicos cannabinoides de gran interés clínico. En 2017 actúa como consultor para las Academias Nacionales de Ciencias de Estados Unidos en la elaboración del informe "Los efectos sobre la salud del cannabis y los cannabinoides" y posteriormente funda Abagune Research con el fin de ofrecer asesoramiento científico y soluciones de I+D a la industria internacional del cannabis. En 2020 asume la dirección científica y médica de Khiron Life Sciences en Europa.

Conoce a los Expertos es una serie de entrevistas realizadas por expertos del campo del Cannabis a líderes mundiales en investigación y en la práctica clínica del Cannabis como medicina.

Conoce a los Expertos: Entrevista a Staci Gruber

La Dra. Staci Gruber es la directora de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva y Clínica del Centro de Imagen Cerebral del Hospital McLean y Profesora Asociada de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard. La investigación clínica de la Dra. Gruber se centra en la aplicación de modelos neurocognitivos e imágenes cerebrales para caracterizar los factores de riesgo del abuso de sustancias y de las afecciones psiquiátricas. Desde hace más de dos décadas estudia el impacto del cannabis en el cerebro mediante evaluaciones neurocognitivas, clínicas y de diagnóstico y técnicas de imagen cerebral multimodal.

En 2014, la Dra. Gruber fundó MIND (Marijuana Investigations for Neuroscientific Discovery), el primer programa de este tipo diseñado para aclarar los efectos específicos del uso del cannabis medicinal. MIND utiliza modelos de investigación válidados y robustos y desarrolla numerosos proyectos diseñados para estudiar el impacto del cannabis medicinal en varios aspectos importantes, como la cognición, la estructura y la función del cerebro, el estado clínico, el uso de medicamentos convencionales, la calidad de vida, el dolor, el sueño y otros parámetros relacionadas con la salud. La Dra. Gruber es también la investigadora principal del primer ensayo clínico que utiliza un producto derivado de la planta entera, con alto contenido de CBD, formulado específicamente para tratar la ansiedad.

Guillermo Moreno-Sanz: ¿Cómo empezó a investigar con cannabis? ¿Ya conocía entonces el sistema endocannabinoide?

Staci Gruber: Empecé con la investigación del cannabis hace muchas lunas. Comencé en el hospital McLean hace décadas, cuando todavía estaba en la universidad, haciendo unas prácticas de verano y acabé quedándome aquí. En mis primeros estudios analizamos el impacto del uso recreativo en el rendimiento cognitivo de los estudiantes universitarios. Estos estudios se llevaron a cabo en los años 90, lo creas o no, así que he estado involucrada de una manera u otra durante muchos años. En cuanto al sistema endocannabinoide (SEC), era una época completamente diferente, y estos estudios fueron diseñados específicamente para observar el impacto en el mundo real de lo que consideraríamos consumidores crónicos de cannabis recreativo, y si había o no un impacto en el rendimiento cognitivo. Fue mucho antes de la discusión del cannabis medicinal, porque en ese momento no había legislación estatal, hay que recordar que California fue el primer estado en tenerla en 1996. Todas estas personas eran consumidores recreativos ilegales y empecé mi propio conjunto de estudios atendiendo específicamente a la edad de inicio de uso de cannabis y las diferencias en la cognición en aquellos que empezaron antes en la vida, cuando el cerebro es más vulnerable desde el punto de vista del neurodesarrollo, comparándolos con aquellos que empezaron más tarde a consumir. Y la respuesta por supuesto es ¡claro que sí! Ahora sabemos, gracias a esos estudios y al trabajo de otros colegas a nivel mundial, que no es solo si se consume o no cannabis, si no que realmente es muy importante saber cuándo alguien empezó a consumir, así como cuánto y con qué frecuencia lo hace.

GMS: Usted es una gran y prolífica oradora, y me he dado cuenta de que utiliza mucho el término "marihuana" para referirse al cannabis, que parece ser la palabra por la que todo el mundo se inclina estos días.

SG: Utilizo el término "marihuana medicinal" porque tenemos leyes de "marihuana medicinal" en todo el país. En realidad, deberíamos llamarlo cannabis medicinal porque el cannabis es la planta de la que proceden todas estas cosas, y el término marihuana tiene una connotación despectiva. Por eso fui muy reticente a llamar a mi programa MIND (Marijuana Investigations for Neuroscientific Discovery) pero lo hice como digo porque las leyes sobre la marihuana medicinal dictan esa terminología y no quería que la gente se confundiera.

GMS: Háblenos del programa MIND. ¿Qué es y cómo se puso en marcha?

SG: Como he dicho, he estado involucrada en la investigación del cannabis recreativo durante años y cuando busqué en la literatura el impacto a largo plazo del cannabis medicinal en cosas como el rendimiento cognitivo, la calidad de vida, la calidad del sueño, las medidas de la estructura o la función del cerebro, los resultados clínicos, cualquier cosa que no fuese el síntoma principal que estábamos investigando no encontré nada, a pesar de que tenemos cannabis medicinal legal en este país desde 1996. Y resultó ser porque realmente no había habido ningún estudio observacional longitudinal. Así que decidimos que sería inteligente iniciar un programa dedicado a estudiar el impacto del cannabis medicinal sostenido en el tiempo. Sabemos lo que vemos en los consumidores recreativos, pero ¿veríamos lo mismo en los pacientes médicos? Esa es realmente la pregunta. Comenzamos desde la perspectiva de un estudio observacional longitudinal por lo que sólo estudiábamos a los pacientes usando sus propios productos, pero tuvimos la oportunidad de evaluar a esos pacientes antes de que empezaran a consumir cannabis. Los vemos de nuevo cada tres meses y monitorizamos su consumo. También analizamos el contenido de cannabinoides de los productos más utilizados, por lo que no tenemos que confiar en lo que está escrito en la etiqueta.

GMS: ¿Qué programas de investigación está llevando a cabo en MIND?

SG: El programa MIND se basó en la idea de que teníamos que observar el impacto del cannabis medicinal en todos estos indicadores ponderables. Ahora tenemos, además de estos estudios longitudinales en los que básicamente observamos a la gente haciendo lo suyo, estudios en veteranos, un programa especial de salud femenina y también encuestas médicas y poblacionales. Finalmente, hace un año y medio, conseguimos la aprobación para nuestros primeros ensayos clínicos. Un extracto de planta entera de espectro completo rico en CBD para pacientes con ansiedad moderada a severa. Tenemos varios estudios aprobados con medicamentos propios en investigación para varias indicaciones y condiciones médicas. También utilizamos técnicas de neuroimagen no invasivas para ayudarnos. Ya hemos observado algunos cambios bastante sorprendentes con el paso del tiempo cuando las personas utilizan el cannabis y las intervenciones basadas en cannabinoides. Será interesante ver el impacto en la cognición, el estado clínico, las medidas de la estructura y la función del cerebro, los metabolitos in vivo, la medicación convencional, el sueño, la calidad de vida... Creo que van a ser unos años muy emocionantes.

GMS: ¿Ha sentido el estigma asociado al cannabis en su carrera profesional?

SG: Creo que hay muchas personas que tienen opiniones muy firmes en un sentido o en otro. El cannabis es un tema muy candente y la gente no tiene sentimientos tibios al respecto. Ha sido realmente interesante para mí, como científica que se dedica a entender lo bueno, lo malo y realmente lo que hay de cierto en el uso de esta sustancia: es una planta extraordinariamente compleja con un potencial extraordinariamente intrigante y, por otro lado, existen razones para ser cautos. Pero cuando hablamos con la gente, incluso con colegas de profesión, todos tienen opiniones muy asertivas sobre cómo debemos proceder, lo que no suele ocurrir con otras sustancias. Existe un tremendo estigma tanto para los consumidores como para los pacientes, lo que da lugar a escenarios desafortunados. Muchos pacientes utilizan el cannabis medicinal para tratar síntomas como la dificultad para conciliar o mantener el sueño, o la ansiedad. Pero les preocupa tanto ser juzgados por su familia, sus amigos e incluso su médico que a menudo no lo revelan, lo que también es problemático porque eso puede dar lugar a interacciones farmacológicas no deseadas.

GMS: Ha sido usted noticia por recibir la "mayor subvención de la historia para la investigación sobre el cannabis" concedida al MIT y a la escuela de Harvard que incluye, entre otros, a su grupo de investigación. ¿Cuál ha sido su experiencia en la obtención de financiación para realizar investigaciones con cannabis?

SG: Conseguir financiación para realizar investigaciones con cannabis puede ser muy difícil por varias razones. La primera y más importante es que el cannabis sigue siendo una sustancia controlada a nivel federal, por lo que hay mucha preocupación por parte de las instituciones y los académicos a la hora de aceptar financiación para llevar a cabo investigaciones con él. La subvención de la Fundación Broderick fue de 9 millones de dólares y financió muchos proyectos entre el MIT y la Escuela de Medicina de Harvard, pero nosotros sólo recibimos una pequeña cantidad de fondos para analizar la eficacia del CBD aislado en comparación con el extracto de espectro completo de la planta, que incluye otros cannabinoides menores y compuestos activos de la planta. Conseguir financiación no es un camino fácil. Ha mejorado un poco pero es algo con lo que seguimos teniendo dificultades, sobre todo en comparación con otras sustancias como el alcohol.

GMS: Estas diferencias entre los efectos de las moléculas individuales y el "extracto de cannabis de espectro completo" es un argumento clásico que comenzó con el Marinol, que es en general peor tolerado que el cannabis fumado, para tornarse omnipresente en cualquier debate relacionado con el cannabis desde que el Dr. Ethan Russo planteó la hipótesis de un "efecto séquito" de terpenos y THC. ¿Cuál es tu opinión sobre el tema?

SG: Me interesa mucho entender las diferencias entre los compuestos purificados y los extractos de planta completa, porque parece que hay algo detrás de esta noción de un efecto sinérgico entre los cannabinoides, los terpenoides y los flavonoides que actúan juntos. Si piensas en ello, sabemos que el CBD probablemente modula los efectos, al menos en parte, a través de los receptores de serotonina, mientras que el THC activa los receptores cannabinoides. Es probable que acabes obteniendo un mayor beneficio por el mismo precio si tocas varios sistemas al mismo tiempo en lugar de sólo uno. También creo que esto afecta directamente a los regímenes de dosificación. Cuando miras el Epidiolex, que contiene 100mg/mL de CBD purificado, las dosis que resultan en eficacia clínica son muy diferentes de las dosis que ves que la gente toma para el sueño o la ansiedad. No estoy segura de que se necesite tanto CBD si se toma como un producto de espectro completo (full-spectrum). De nuevo, soy cautelosamente optimista con los datos que tenemos del estudio "open-label", pero hasta ahora, la magnitud de la mejora es bastante sorprendente. Pero de ser cierto, entonces se necesitarían dosis significativamente menores de un extracto full-spectrum de planta entera porque se estarían involucrando varios sistemas y receptores al mismo tiempo.

GMS: Muchos investigadores se están alejando del THC y acercándose al CBD, quizá porque el escenario regulatorio es más favorable. Sin embargo, no sabemos mucho sobre la farmacología del CBD en comparación con la del THC, que sigue siendo la única herramienta de la que disponemos para activar los receptores cannabinoides en la práctica clínica. ¿Qué cannabinoide cree que es más prometedor? ¿Qué tipo de condiciones clínicas le interesa más estudiar?

SG: Lo primero es definir el objetivo del consumo. Si es para aliviar una afección médica, es muy diferente que si el objetivo es intentar "colocarse". Eso va a dictar el producto a elegir y, muy a menudo, las personas que consumen cannabis con fines médicos buscan productos que puedan contener THC pero que también tengan un perfil cannabinoide más amplio, mientras que el consumidor recreativo busca generalmente un alto contenido de THC. Creo que muchos investigadores se están centrando ahora en el CBD porque la sociedad se ha volcado con esta sustancia, tal vez porque la gente piensa que no hay ningún inconveniente en usar este tipo de productos y que pueden tener un beneficio inmenso, y por supuesto quieren usarlos. Como científicos tenemos que entender cuál es la mejor manera de guiar y educar a los pacientes y consumidores. Empezamos con ensayos clínicos centrados en la ansiedad debido al gran número de personas que sufren esta dolencia, incluso a niveles subumbrales que, a pesar de tal vez no cumplir los criterios del DSM-V para un trastorno de ansiedad, sí son debilitantes. Lo vemos todo el tiempo con esta horrible pandemia que estamos sufriendo, la gente lo está pasando fatal con la ansiedad, la depresión, la dificultad para dormir, la gente está muy interesada en suplementar o incluso sustituir otros productos que les puedan ayudar.

GMS: En MIND han desarrollado algunas investigaciones impresionantes en los últimos años. ¿Podría compartir con nosotros cuáles han sido, en su opinión, sus hallazgos más significativos?

SG: A la gente que dice que todo lo que tenemos son hallazgos anecdóticos, les diría que todos los grandes descubrimientos comienzan con hallazgos anecdóticos. Por ahí es por donde empezamos, no donde terminamos. Me ha sorprendido muchísimo el cambio que he visto en los pacientes a lo largo del tiempo, algunos de los cuales están casi irreconocibles después de 3 o 6 meses de uso, en muchos casos "recuperan su vida". Además de una forma que no tiene nada que ver conmigo, ellos son los que están eligiendo sus propios tratamientos. Una vez me crucé con mi propia paciente en la sala de espera, cosa que nunca me había ocurrido porque no la reconocí. Había engordado 15 libras que necesitaba para vivir y había superado su extrema ansiedad.

Creo que los datos de los ensayos clínicos también han sido bastante sorprendentes, no esperaba la magnitud de la mejora que hemos visto, pero de nuevo es un "open label". Creo que ser capaz de estudiar los efectos a largo plazo del cannabis medicinal, simplemente entender a los pacientes en el mundo real usando productos del mundo real ha cambiado absolutamente nuestra visión de nuestro modelo clásico del aspecto que tiene un "paciente de cannabis" y eso es muy, muy importante. No se trata de gente sentada en sus coches buscando drogarse, los pacientes médicos que vemos dicen: "Dr. Gruber no quiero estar colocada; sólo quiero dar un paseo con mi marido, o ir de compras, o dormir toda la noche". Volviendo al comentario sobre el estigma, muy a menudo la gente considera a los individuos que buscan consumir cannabis medicinal como gente que sólo intenta consumir drogas ilícitas de forma legal.

GMS: ¿Cuál es la contribución de la que se siente más orgullosa?

SG: Encuentro tremendamente gratificante el hecho de que hayamos sido los primeros en la historia en observar el impacto a largo plazo del uso de cannabis medicinal en todos estos resultados clínicos, el primer grupo en hacer neuroimagen en estos pacientes. Eso es emocionante, espero que sigamos siendo los "primeros en la historia" en lo que se refiere a observar el impacto en algunos de estos productos derivados de cannabis en pacientes con condiciones debilitantes como la ansiedad.

GMS: ¡Muchas gracias por su tiempo, Dra. Gruber, y por compartir sus experiencias con nuestros lectores!

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