Conoce a los expertos: Experiencia Portugal

Por Soraia Tomás

Graduada en Enfermería por la Escola Superior de Enfermagem de Coimbra en 2015, Soraia Tomás trabajó en la unidad de cuidados intensivos de cirugía cardiotorácica y de trasplante de pulmón en Lisboa. Actualmente trabaja en el Centro de columna vertebral, un servicio de cirugía de la columna vertebral, y en la unidad de cuidados intensivos de cirugía general en el Hospital da Luz de Coimbra, donde vive. Entusiasta en el campo del cannabis medicinal, es miembro del consejo científico del Observatorio portugués de cannabis Medicinal, ha asistido a conferencias sobre este tema (Portugal Medical Cannabis, Cannabis Europe, CannX y CannabMed, entre otros) y ha obtenido un título de postgrado en GMP (Buenas prácticas de fabricación) para el cannabis medicinal, un curso realizado por el Observatorio Portugués de Cannabis Medicinal en colaboración con el Laboratorio militar de productos químicos y farmacéuticos y la Facultad de farmacia de la Universidad de Lisboa. Presidenta de la Asamblea General de apcanna - la Asociación Portuguesa de Información sobre el Cannabis, que lleva a cabo el proyecto PTMC (Portugal Medical Cannabis), también proporciona asesoramiento y supervisión por parte de enfermería a los pacientes de cannabis medicinal en Kalapa Clinic.

Esta serie de crónicas relata la experiencia personal de un médico que receta cannabis medicinal en su país. Cada artículo está narrado en primera persona y cuenta la experiencia subjetiva de cada experto.

La enfermera portuguesa del cannabis

Comencé mi carrera profesional como enfermera en 2015, un año lleno de cambios tanto a nivel profesional como personal. Trabajé como enfermera en varias áreas, incluyendo las prácticas en la unidad de medicina general y cuidados intensivos de cirugía cardiotorácica y trasplantes de pulmón. Más tarde, me uní al equipo de enfermería del Centro de columna vertebral, un servicio dedicado a la cirugía de columna y al equipo de la unidad de cuidados intensivos de cirugía general, donde trabajo actualmente. Durante este trayecto, como estudiante de enfermería, durante las prácticas y más tarde como profesional sanitaria, me di cuenta de que ser enfermera es ser una profesional altamente cualificada, que utiliza sus habilidades técnicas, sociales, éticas y culturales para el bienestar de las personas, las familias y las comunidades. También consiste en saber poner en práctica el "cuidado de los demás", no sólo en los aspectos técnicos requeridos, sino sobre todo, con las habilidades que me permiten abordar la atención del paciente desde un enfoque holístico.

Después de terminar mi grado, me enfrenté al diagnóstico de cáncer de mi abuelo que me llevó a un torbellino de emociones, más concretamente, el miedo al tratamiento y a sus efectos secundarios, así como el pánico provocado por las dudas sobre su eficacia. Esta situación me llevó a la investigación de terapias alternativas y de esta búsqueda surgió la posibilidad del tratamiento o alivio de los síntomas asociados con la enfermedad usando la planta de cannabis. Aunque es una solución de tratamiento eficaz, en aquel momento seguía siendo ilegal y estaba muy estigmatizada en Portugal.

Mi investigación se intensificó, a pesar de los pocos recursos existentes en ese momento. Descubrí que, aunque ya era legal en algunos países y había informes de varios casos de éxito, los conocimientos de la comunidad médica y de enfermería portuguesa eran casi inexistentes y, por lo tanto, sería difícil obtener el apoyo necesario.

El marco legislativo cambiante del cannabis en todo el mundo

Afortunadamente, en los últimos años ha resurgido el interés por el uso del cannabis para tratar diversas enfermedades. Este interés ha culminado en la modificación de la legislación para permitir su uso con fines medicinales en diversos países. Los más destacados en la Unión Europea son Alemania, Italia, los Países Bajos, la República Checa y, más recientemente, Portugal.

Las pruebas científicas han revelado el valor terapéutico de los cannabinoides en varias patologías y síntomas, concretamente en la prevención de las náuseas y los vómitos inducidos por la quimioterapia, la mejora de la espasticidad y el dolor, la reducción de la frecuencia de los ataques epilépticos y mucho más.

En Portugal, el 18 de julio se aprobó la Ley Nº 33/2018 y su reglamento, por Decreto-Ley Nº 8/2019, de 15 de enero, se estableció el marco jurídico para el uso de medicamentos, preparaciones y sustancias a partir de la planta de cannabis con fines medicinales. Esto significaba que, además de los fármacos que contenían cannabinoides como ingrediente activo, se permitía la prescripción y dispensación de preparaciones y sustancias a base de cannabis, es decir, que contenían las hojas y los jugos de las flores o los frutos, el aceite y otros extractos o preparaciones estandarizadas obtenidas de la planta. La prescripción es mediante una receta médica especial y se dispensa exclusivamente en las farmacias. Los cambios legislativos relativos a los usos medicinales ponen de relieve la necesidad de una comprensión correcta y amplia de sus propiedades.

Ética y deontología de la enfermera

Como enfermera, y de acuerdo con el código ético y deontológico de la enfermería, tengo responsabilidades con la comunidad. Soy responsable de promocionar la salud y responder adecuadamente a las necesidades de la atención de enfermería. No sólo conociendo las necesidades de la población y la comunidad en la que estoy implicada profesionalmente, sino también participando en la búsqueda de soluciones a los problemas de salud identificados y colaborando con otros profesionales en programas que respondan a sus necesidades. También creo que tengo el deber de proporcionar la mayor cantidad de información posible a los pacientes, proporcionarles recursos y respetar sus derechos a elegir su tratamiento.

La enfermera tiene el deber de buscar, en todo proyecto profesional, las mejores prácticas, mantener una actualización continua de sus conocimientos y utilizar la tecnología de manera competente, sin olvidar la formación permanente y profunda en ciencias humanas.

Los principios deontológicos asociados a mi práctica profesional y mi experiencia personal me han llevado a intensificar la defensa de quienes tienen la intención de someterse a una terapia con cannabinoides y, como miembro de apcanna, a desarrollar proyectos dedicados a la difusión, educación y formación en materia de cannabis medicinal de los profesionales sanitarios y el público en general, promoviendo así la excelencia en la práctica profesional y el acceso seguro y eficaz a las terapias con cannabinoides.

La falta de formación, información y "medicamentos" disponibles

A pesar del cambio legislativo en Portugal, existe un enorme vacío en la educación y la formación de los profesionales sanitarios y de la población en general y, personalmente, es frustrante afrontar la falta de conocimientos inherentes a esta planta. Aunque es legal, sigue denegándose el acceso a esta planta con tantos beneficios terapéuticos. No existe una autorización de las autoridades competentes para la introducción de productos a base de la planta de cannabis en el mercado portugués, lo que impide su prescripción y vigilancia por parte de los profesionales sanitarios.

Existe una creciente demanda de terapia cannabinoide por parte de pacientes de todas las clases sociales, que han encontrado en ella el potencial terapéutico necesario para el alivio de un sinfín de enfermedades mentales y físicas.

Es polémica la forma en que las personas siguen comprando productos a base de cannabis por iniciativa propia y sin supervisión médica, lo que entraña riesgos de interacción entre fármacos y otros posibles efectos adversos. Los productos se adquieren por medios cuestionables, sin ningún control en términos de calidad, seguridad y eficacia.

Actualmente, proporciono asesoramiento a los pacientes de cannabis medicinal y además de proporcionar información fiable basada en estudios con evidencia científica, también realizo un cribado inicial de los pacientes, derivándolos posteriormente a médicos especializados en terapias con cannabinoides. Durante este trabajo he constatado que esta terapia es requerida para el tratamiento de varias afecciones médicas como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, la epilepsia, el autismo, la fibromialgia, el dolor crónico, la depresión y la ansiedad, entre otras. Reconozco que el cannabis no representa un tratamiento para todas las patologías, pero puede ser la ayuda que muchos necesitan para aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida.

Un caso exitoso con osteoartritis

Trabajé con un paciente con osteoartritis, diagnosticado hace 10 años, cuyos tratamientos convencionales habían fracasado. El intenso dolor culminó en una fuerte reducción de la movilidad, insomnio, aumento del apetito y aumento de peso, desequilibrio hormonal, ansiedad y depresión, con la consiguiente reducción drástica de la calidad de vida. Una de las principales razones de su temor y ansiedad, al principio del tratamiento, fue el diálogo sobre el cannabis medicinal con el médico que le trató. En ese momento, su médico ni conocía ni respaldaba un tratamiento a base de la planta de cannabis, debido a la falta de conocimiento y posiblemente al estigma inherente.

En el primer contacto, proporcioné información fiable, realicé un cribado inicial y luego derivé al paciente a médicos especializados en terapias a base de cannabinoides. Con un adecuado seguimiento médico y de enfermería tras el inicio del tratamiento, se controló la inflamación inherente a esta patología y, en consecuencia, disminuyeron las quejas por dolor. Las dos horas de sueño fueron reemplazadas por 8/9 horas de sueño reparador. También hizo un control del apetito, hubo una pérdida de peso y, en consecuencia, una mejora de la movilidad. Esta evolución en el estado de salud permitió a esta usuaria, antes dominada por la naturaleza sedentaria asociada a su patología, empezar a caminar unas tres horas al día. Hubo una mejora en los niveles hormonales, reduciendo así los síntomas asociados con la ansiedad y la depresión desencadenadas por esta secuencia de eventos. Su vida social se restableció y la calidad de vida mejoró drásticamente.

Ansiedad y depresión

Otro caso de éxito, relacionado con el tratamiento con cannabinoides, fue el de una joven a la que se le diagnosticó ansiedad y depresión, cuya batería de ansiolíticos, benzodiacepinas y antipsicóticos la dejó en un estado de apatía y desinterés total de por vida. La paciente manifestó problemas de insomnio, pérdida de apetito y, por consiguiente, pérdida de peso, aislamiento y una vida social muy limitada, además de afirmar que no tenía motivos para vivir y que presentaba diariamente ideas suicidas.

Tras un examen inicial adecuado y la posterior derivación a un médico especializado en la materia, fue posible reducir, de manera segura y sin riesgo de interacciones, toda la carga de medicamentos que estaba tomando. Poco a poco esta joven volvió a la vida, volvió al ejercicio diario y adoptó una dieta saludable. La satisfacción con su autoestima física tuvo consecuencias positivas en su vida amorosa y volvió a la universidad, un sueño que había quedado suspendido como consecuencia del aislamiento descrito anteriormente. La felicidad volvió a estar presente en su vida cotidiana y no se notificaron más pensamientos suicidas tras el inicio del tratamiento con cannabinoides.

La experiencia de los animales, mi Jack

Los beneficios de esta planta no se limitan a los humanos, sino también a los animales, ya que todos los vertebrados tienen un sistema endocannabinoide, y especialmente los perros, que tienen muchos más receptores que los humanos.

En mi esfera personal, este año me enfrenté al diagnóstico de cáncer de Jack, mi mejor amigo de cuatro patas. A los siete años de edad y estando siempre muy contento, a principios de 2020, empezó a mostrar signos de grave dificultad respiratoria cuando se le sometía a un esfuerzo moderado, náuseas, vómitos, pérdida de apetito y la consiguiente pérdida de peso. Después de dos consultas en el hospital veterinario de la ciudad donde vivo, dos radiografías de tórax y varios análisis de sangre, le diagnosticaron un cáncer de pulmón metastásico. Volvimos a casa con un montón de medicamentos (potentes antiinflamatorios, antibióticos y protectores gástricos) y muy pocas posibilidades de una recuperación completa. Conociendo los beneficios que la planta de cannabis podría ofrecer y siendo consciente de mis limitaciones, busqué atención médica en esta área. No encontré ese apoyo en mi país, pero después de ponerme en contacto con algunos expertos en cannabis, conocí a Elena Battaglia, una veterinaria italiana, especialista en terapia con cannabinoides, que después del primer contacto estuvo inmediatamente disponible para seguir el tratamiento de Jack. Un viaje difícil que requiere tiempo, dedicación y amor pero en el que obtuvimos resultados fantásticos. Actualmente Jack ha recuperado su apetito, así como su peso normal, y es de nuevo un perro activo, corriendo, saltando y jugando.

La enfermera tiene la obligación ética de ayudar al paciente

Los casos descritos anteriormente son sólo tres historias de éxito, de las varias que se dan diariamente, no sólo en Portugal, sino en todo el mundo. Por ello, es esencial que los profesionales sanitarios, concretamente las enfermeras, estén familiarizados con los diferentes componentes de esta planta, su aplicabilidad así como con las cuestiones éticas y jurídicas relacionadas con su prescripción.

Durante 18 años consecutivos, la enfermería ha sido clasificada como la profesión en la que los pacientes depositan el mayor nivel de confianza y, como tal, tiene la obligación profesional y ética de estar a la altura de nuestra reputación. He tomado la decisión de defender y supervisar a los pacientes que buscan alivio en esta planta para sus más diversos síntomas y por primera vez en mi carrera como enfermera siento que estoy realmente ayudando a las personas, promocionando la calidad de vida y cumpliendo con mi deber tanto profesional como personalmente. Quiero luchar por el derecho básico humano de acceso seguro y eficaz a la terapia a base de cannabinoides, y actualmente cada uno de nosotros tiene su propia experiencia personal que le ha llevado a defender el uso de esta planta. Los casos citados son, en algunos casos, "milagrosos" a los ojos de los pacientes, que ya habían perdido la esperanza. De hecho, todos los pacientes tienen derecho a tener a alguien que los acompañe y defienda en esta lucha.

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