Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides en muestras de Cannabis procedentes de CSC Cataluña

Durante el año 2014, Fundación CANNA ha realizado un estudio en el que se analizaron 55 muestras de Cannabis procedentes de 31 clubes sociales de Cannabis de Cataluña. El objetivo fue conocer aquellos microorganismos que pueden estar presentes y dar información sobre la potencia media del Cannabis que se dispensa. Los resultados del presente estudio se presentaron en el parque científico de la Universidad de Barcelona en octubre.

por Fundación CANNA

ANÁLISIS MICROBIOLÓGICO :: Realizado por el profesor de farmacología Manuel Pérez Moreno

El Cannabis, al igual que cualquier otra planta o alimento, es susceptible de contaminarse con diferentes microorganismos desde el cultivo hasta el procesado, conservación y dispensación. En general, podemos afirmar que cuanto mejor han sido las prácticas que se han llevado a cabo durante dicho proceso, menor será la carga microbiológica. Por lo tanto, la cantidad total de microorganismos presentes es un indicador de cómo ha sido llevado a cabo dicho proceso. Por otra parte, tenemos que fijarnos en qué organismos de los presentes presentan un riesgo para el consumidor.

Entre los microorganismos potencialmente patógenos que podemos encontrar en Cannabis tenemos los hongos del género Aspergillus, los cuales engloban varias especies, algunas de ellas potencialmente peligrosas para la salud. Generalmente, las esporas de estos hongos se encuentran en el ambiente y son capaces de desarrollarse en un amplio grupo de medios, desde materiales en descomposición hasta paredes, siempre en condiciones altas de humedad. El riesgo sobre la salud de estos hongos viene por dos vías, y una de ellas es la capacidad que tienen algunas especies de producir micotoxinas; estas micotoxinas, denominadas aflatoxinas, son sustancias altamente cancerígenas. La segunda vía es su capacidad de invadir los tejidos humanos, provocando lo que se denomina aspergillosis. Esta patología consiste en que el hongo comienza a desarrollarse en el cuerpo humano y, para combatirlo, lo recubre de células que acaban convirtiéndose en una masa denominada aspergiloma. Aunque la mayoría de personas que presentan un sistema inmunológico sano pueden combatir la presencia de este hongo, para los consumidores inmunodeprimidos presenta un riesgo muy elevado.

Las esporas de estos hongos son inhaladas en el proceso de fumar y, aunque las que están en contacto con la combustión se destruyen, el resto puede pasar fácilmente a nuestros pulmones. Un Cannabis que no ha sido secado suficientemente es un medio de cultivo ideal para el desarrollo de este tipo de hongos. Otros hongos que pueden estar presentes son los del género Penicillium. Estos hongos pueden suponer un problema para personas sensibles (alérgicas). También se encontraron otros hongos como los del género Mucor.

Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides

Las enterobacterias suelen habitar en el suelo y en las heces. La presencia de estas bacterias indica una mala manipulación del producto, en la que no se han tomado las medidas higiénicas oportunas. El uso de abonos orgánicos de origen animal mal compostados también entraña un riesgo de contaminación. Algunas de estas enterobacterias que pueden estar presentes en el Cannabis son E.coli y Salmonella. La forma de entrar en contacto con estos microorganismos, al contrario que con los hongos, es a la hora de elaborar el cigarrillo. Cuando manipulamos con los dedos una muestra contaminada y posteriormente tocamos un alimento o nos llevamos los dedos a la boca, los microorganismos contaminantes pueden entrar en el organismo.

Para la determinación de la carga microbiológica, se pesaron 100 mg de cada muestra, previamente homogeneizadas, y se diluyeron en solución salina. Tras realizar una serie de diluciones, se sembraron en diferentes placas de cultivo que contienen todos los nutrientes necesarios para el desarrollo de los microorganismos. Se utilizaron placas específicas para el crecimiento general y otras para el desarrollo de enterobacterias y de hongos. Para favorecer su crecimiento se incubaron en estufas de cultivo a la temperatura adecuada. En cuanto los microorganismos comienzan a crecer, estos aparecen como una masa de diferentes colores y formas. Cada una de estas masas se denomina colonia, y el valor que obtenemos es la cantidad de unidades formadoras de colonia por gramo de producto. Las bacterias que presentaron crecimiento se aislaron y se identificaron mediante métodos comerciales establecidos. Las colonias de hongos que se formaron en sus correspondientes placas se aislaron y se tintaron para su posterior identificación al microscopio. Mediante la observación de sus estructuras se clasificaron en los diferentes géneros. De todas las muestras analizadas, solo se encontraron 3 que presentaran Aspergillus.

Con respecto a la carga microbiana total, uno de los problemas con los que nos encontramos es que no existen referencias que indiquen qué nivel máximo de microorganismos se considera seguro para el consumo de Cannabis con fines lúdicos. Como referencia, para uso como medicamento no debería superar las 100 ufc/g de microorganismos presentes y 10 ufc/g de hongos y levaduras.

PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL

1. CATALOGACIÓN DE MUESTRAS

Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides

 

2. HOMOGENEIZACIÓN
Realizada con la ayuda de una balanza y un molinillo de laboratorio.

3. DILUCIÓN

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Tubos de ensayo estériles

4. SIEMBRA Y CRECIMIENTO

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Estufa de laboratorio

5. AISLAMIENTO

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6. IDENTIFICACIÓN

Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides

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7. CUANTIFICACIÓN

  • X= UFC/g
  • X= nº de colonias x 10 μl x 10 ml. x 10mg.c

8. RESULTADOS

Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides
M-51 y M-52 son la misma muestra.

ANÁLISIS DE POTENCIA :: Llevado a cabo por el ingeniero agrícola y biotecnólogo Ignacio García

La técnica utilizada para la cuantificación de THC y CBD en las muestras estudiadas fue la cromatografía de gases con detector de ionización de llama (GC-FID). Mediante este análisis, la cantidad de cannabinoides cuantificados es la suma de los cannabinoides ácidos y neutros presentes, ya que al emplear calor en su análisis se produce la descarboxilación de los cannabinoides ácidos. Es una representación aproximada de lo que ocurre cuando fumamos.

Previo al análisis de las muestras, se procedió a la validación del método analítico. Este es un requisito indispensable a la hora de cuantificar los cannabinoides, ya que permite tener la seguridad de que los resultados obtenidos son fiables.

En primer lugar, se procedió a la calibración, mediante el uso de estándares certificados, de los cannabinoides CBD y THC. La recta de calibrado resultó ser lineal para ambos cannabinoides. También se evaluaron la repetibilidad, la reproducibilidad del método y la recuperación.

Una vez realizadas estas comprobaciones, se procedió al análisis de las muestras.

La media de THC de la muestras que presentaban un ratio CBD/THC inferior a uno (es decir, predomina el THC frente al CBD) fue de un 12.16%. Solo se encontraron dos muestras cuya concentración de CBD superaba a la de THC (ratio CBD/THC superior a 1).

Resultados

Estudio microbiológico y cuantificación de cannabinoides

Estos datos pueden servir de punto de partida para futuros estudios que permitan conocer la evolución de la potencia y de la presencia de muestras con alto CBD dispensadas en los CSC.