CannabiSalud 2018: El estado del arte de México y la marihuana

Cortesía Cáñamo México

El pasado fin de semana se realizó en la Ciudad de México CannabiSalud 2018, el segundo simposio para profesionales de la salud, que reunió a importantes investigadores, médicos y cuidadores de salud, organizaciones sin fines de lucro, activistas y empresas con sus similares mexicanos interesados en participar del desarrollo del conocimiento y la práctica del cannabis medicinal, así como en la creación de una industria farmacéutica mexicana basada en el cannabis.

CannabiSalud 2018: El estado del arte de México y la marihuana

A diferencia de otras conferencias sobre cannabis medicinal en la región, CannabiSalud es un encuentro de dos días específicamente diseñado para profesionales de la salud como médicos, enfermeras, terapeutas y farmacéuticos. Otro aporte de este simposio es la variedad de áreas que cubre: genómica, regulación, historia, el sistema endocannabinoide, tipos de productos, investigación e incluso aspectos de la química de la planta y su papel en tratamientos en humanos. Dado el perfil de los asistentes, gran parte de las charlas y conferencias abordó los beneficios de usar cannabis en pacientes que sufren diversas condiciones médicas, como autismo, cáncer, dolor crónico, epilepsia, psicosis y una gran variedad de otros padecimientos crónicos.

En México, que actualmente transita por un proceso de regulación de la investigación y el uso médico del cannabis, CannabiSalud permite a los profesionales introducirse en el conocimiento del cannabis como una nueva opción terapéutica, al conocer el estado del arte, los beneficios y las experiencias del uso médico que ya se practica cotidianamente en otras naciones.

CannabiSalud 2018: El estado del arte de México y la marihuana

El 19 de junio de 2017, el presidente de México publicó la ley que permite el uso médico y la investigación científica con cannabis. Asimismo, esta reforma autoriza la importación de productos derivados con menos de 1% de tetrahidrocannabinol. Sin embargo, la puesta en marcha de esta ley pasa por una reglamentación secundaria a cargo de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) -dependiente de la Secretaría de Salud-, organismo que, en teoría debía publicarla 180 días después, es decir, en diciembre del año pasado. Una primera versión del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de la Cannabis y Derivados de la Misma se publicó en noviembre para someterla a consulta pública. Tanto el director como el coordinador jurídico del organismo aducen que la demora -que ha causado descontento entre grupos de pacientes- es debida a los más de 160 comentarios recibidos tanto de ciudadanos, organizaciones civiles y de otro organismo gubernamental, la Comisión Federal para la Mejora Regulatoria (Cofemer).

No obstante, durante la presentación de Cofepris en CannabiSalud, se adelantó que las licencias sanitarias para siembra, cultivo y cosecha en territorio mexicano serán exclusivamente para uso médico y de investigación. Asimismo, se señaló que los productos a importar deberán estar estandarizados y, en caso de contener más de 1% de THC, la solicitud de importación deberá hacerse como producto psicotrópico.

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Para quienes deseen presentar protocolos de investigación con productos farmacológicos estandarizados derivados del cannabis, los requisitos pasan por presentar estudios –que pueden haber sido realizados en institutos extranjeros- que comprueben seguridad y eficacia, y que especifiquen el efecto terapéutico, la farmacocinética y la farmacodinamia del producto. Asimismo, los representantes de Cofepris informaron que el Instituto Nacional de Cancerología (Incan) ya trabaja en protocolos de investigación. Ante la pregunta de los requisitos a cubrir por médicos mexicanos para prescribir los productos que ya se comercializan en Estados Unidos y Colombia, entre otros países, señalaron que estos medicamentos deberán tener registro sanitario, de lo contrario, se considerarán ilegales.

Pese a estas limitaciones, el conocimiento de la experiencia y práctica médica despierta gran interés, no solo entre la comunidad médica, sino entre todo el público mexicano, que comienza a comprender las enormes posibilidades del cannabis y desea acceder a los beneficios de esta especie que ha acompañado a la humanidad desde hace milenios. Por ello, varias de las ponencias iniciaron con lo básico: las definiciones.

Así lo hizo Dani Fountain, fundadora de los proyectos Colorado Hemp Project y Nature's Roots, ambos enfocados a la salud y el bienestar físico y mental con base en productos derivados del cannabis, quien señaló la diferencia que hace el gobierno estadounidense entre cáñamo y marihuana: mientras que el primero debe poseer menos de 0.3% de THC para no ser considerado psicoactivo, la marihuana presenta porcentajes superiores a esa cantidad. En ese sentido, el margen que la ley mexicana permitirá es superior (1% de THC).

Con la historia de la investigación del uso medicinal del cannabis inició la ponencia de Lumir Hanus, investigador de la Universidad Hebrea, donde colaboró en el laboratorio del doctor Raphael Mechoulam en el desarrollo de estudios para aislar distintos cannabinoides. La ponencia del Maestro Hanus pasó por la historia del descubrimiento de los cannabinoides en su natal Checoslovaquia, donde, en 1945 en la universidad de Palaski, tuvo lugar la primera conferencia sobre los compuestos del cannabis para presentar los primeros compuestos aislados, entre ellos, uno nombrado ácido cannabidiólico. Habló también del doctor Sdenek Krejci quien detectó microorganismos antibacterianos en la planta. Estas investigaciones fueron precursoras para que, en 1964, el doctor Mechoulam lograra aislar la molécula del delta 9 tetrahidrocannabinol, mundialmente conocido como THC.

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Al intentar descubrir cómo actuaban las moléculas de cannabis en el organismo, se logró identificar los receptores cannabinoides CB1 y CB2, identificados, respectivamente, en 1988 y 1993.

Uno de los primeros compuestos identificados, producidos naturalmente en el organismo y que se une a estos receptores fue la anandamida, aislada por Hanus en 1992 en la entonces Checoslovaquia, lo que le valió la invitación a colaborar en el laboratorio del doctor Mechoulam. El nombre de esta molécula deriva de la palabra ananda, que significa "bendecir la vida". Los avances de otros científicos que participaron en diversos estudios, como Ester Fride, quien demostró que la anandamida interviene en el sistema óseo, dieron pie al descubrimiento del sistema endocannabinoide, que contibuye en gran medida al equilibrio de la salud en el organismo. La importancia, entonces, del THC y los cannabinoides en la salud humana se resume en esta frase de Mechoulam compartida por el doctor Lumir Hanus en CannabiSalud: "lo que haga el THC lo hace también la andandamida" y, en conjunto, mantienen el organismo en balance, ya que ayudan, en palabras del doctor Hanus a "relajar, comer, dormir, olvidar y proteger".

Sin embargo, el investigador llamó a la cautela y a tener siempre en cuenta que, aunque el cannabis es una medicina maravillosa, no cura siempre, no cura a todos, no cura cualquier enfermedad y tampoco lo hace en todas las etapas de las distintas enfermedades, pero hizo énfasis en la seguridad de los compuestos cannabinoides, ya que el receptor CB1 no se encuentra en la parte del tallo cerebral responsable de las funciones cardiovascular y respiratoria, de ahí que jamás pueda provocar una falla en estas funciones, un riesgo frecuentemente asociado con muchas otras drogas y tampoco, señaló, hay riesgo de enfermedad mental de las personas, pero el THC sí puede dañar el cerebro adolescente, aunque la mayoría de los adolescentes que abusan del cannabis no terminan como adultos sicóticos.

Otro aspecto importante abordado en CannabiSalud, es la atención a pacientes que ya tiene lugar en diferentes lugares donde su uso medicinal es legal, como lo explicó Heather Jackson, cofundadora y directora ejecutiva de una organización sin fines de lucro internacionalmente reconocida por el apoyo a familias con condiciones que afectan su salud y limitan su calidad de vida.

Por su parte, la doctora Luisa Ospina, bióloga analítica y microbióloga colombiana, compartió recetas de bebidas preparadas con cannabis crudo para restablecer la salud, pues la alimentación y la ingestión de cannabinoides de manera oral puede contribuir a restablecer la salud debido a la cantidad de receptores que se encuentran en el colon. Con estos preparados, la doctora Ospina busca acercar el conocimiento de las plantas medicinales a los profesionales pero también a los usuarios. Las recetas presentadas durante el fin de semana estaban basadas en cannabis crudo, que contiene la forma ácida de diversos cannabinoides sin efecto psicoactivo y además son hidrosolubles lo que permite una absorción hasta cinco veces mayor que cocinado, fumado o vaporizado, además de que incorpora terpenos y flavonoides. Otra ventaja de consumir así el cannabis es que los machos se pueden aprovechar, pues las flores de la planta macho están está indicadas en problemas oncológicos. Ospina señaló la necesidad de tener precauciones con el consumo de las raíces, pues reciben tanto nutrientes como contaminantes, aunque no descartó su consumo a través de linimentos preparados con raíces y tallos, en uso tópico.

CannabiSalud 2018: El estado del arte de México y la marihuana

Por parte de México, durante CannabiSalud se presentó la Asociación Mexicana de Medicina Cannabinoide, con la finalidad de unir a los médicos mexicanos en demanda de derecho a acceder al cannabis para pacientes y profesionales de la salud. Al final del simposio, un panel de cuatro médicos mexicanos expuso su experiencia en el tratamiento con estos compuestos, en los que fue evidente una mejoría y aumento en la calidad de vida.

En total, se contó con la participación de 25 ponentes que presentaron lo más avanzado del conocimiento mundial del cannabis, entre ellos la bióloga evolutiva Daniela Vergara, el también biólogo Israelí Yaov Giladi, el médico e investigador colombiano Juan Carlos Restrepo, el químico analítico Paul Winkler, entre otros científicos y especialistas del tema.

En el aspecto regulatorio y de política del cannabis, aparte de los representantes de Cofepris, participaron el exdiputado Fernando Belaunzarán y Zara Snapp para hablar de la realidad que se avecina con el fin de la prohibición. Henri Muñoz, abogado colombiano, explicó la actual regulación en Colombia, mientras que Jazmín Aguiar hizo lo propio con la realidad actual en Estados Unidos al esquematizar la manera en que se lleva a cabo el abastecimiento de los dispensarios y todas las instituciones que intervienen.

Una novedad de CannabiSalud fue la participación de niñas y niños que hablaron sobre su perspectiva del cannabis medicinal, cómo es su realidad escolar y cómo ha ido cambiando la percepción de sus compañeritos. Alan Beltrán y María Spinel, con diez años de edad, presentaron los casos de otros pequeños que ya se tratan con cannabis medicinal. Sin duda, un importante punto de vista de quienes heredarán las leyes y prácticas que pongamos en marcha ahora.