Abril 2016 - Estudio de la Calidad de Vida Relacionada con la Salud en usuarios terapéuticos de cannabis

Por José Carlos Bouso

José Carlos Bouso es Psicólogo Clínico y doctor en Farmacología. Sus áreas de interés son la psicofarmacología y las propiedades terapéuticas de los entactógenos, los psicodélicos y el cannabis. Ha realizado investigación terapéutica con MDMA, investigación farmacológica con diferentes sustancias de origen tanto vegetal como sintético, así como estudios de los efectos neuropsicológicos a largo plazo de sustancias como el cannabis, la ayahuasca y la cocaína. Es autor del libro "Qué son las drogas de síntesis", y co-autor de “¿La marihuana como medicamento? Los usos médicos y terapéuticos del cannabis y los cannabinoides" y de "Ayahuasca y salud". Sus investigaciones se han publicado en revistas científicas. Actualmente, es Director de Proyectos Científicos de la Fundación ICEERS.

El número de participantes que ha­ iniciado el estudio a lo largo de los últimos 2 años asciende hasta los 119. Hasta ahora, se han recopilado datos de 64 personas, por lo que continuaremos reclutando voluntarios.

Respecto al elevado número de abandonos cabe decir que se localizan mayoritariamente en el tiempo que transcurre desde la primera a la segunda evaluación, donde ha sido registrada una tasa de abandono del 53%. Como se apuntó en el informe previo, se hipotetiza como causa del elevado número de abandonos, la duración de los cuestionarios (entre 30-40 minutos), que se repite de manera rutinaria a lo largo de dos años, y que sabemos que es considerada como excesiva por algunos participantes. Probablemente por ese motivo sea posible observar cómo la tasa de abandono se normaliza a partir de la segunda evaluación, después que los participantes hayan pasado por el filtro de motivación inicial, lo que supone para ellos haber conocido la tarea que tendrán que realizar cada 4 meses.

El espectro de enfermedades que componen nuestra muestra ha cambiado ligeramente en los últimos 6 meses, la mayoría de los casos nuevos que se han sumado al estudio los componen pacientes epilépticos, por lo que la epilepsia pasa de ser la cuarta patología más frecuente en nuestra muestra a ser la segunda, únicamente superada en frecuencia por el VIH/VIH+, tal y como muestra la figura. Los cuestionarios administrados en cada periodo, pretenden recoger información tanto de los aspectos relacionados con la calidad de vida general del paciente, como de aquellos otros que se relacionan concretamente con el curso y evolución de la enfermedad para la cual se recurre al cannabis. Haciendo un repaso somero y no analítico de las respuestas que se han ido registrando hasta ahora, puede decirse que la mejora subjetiva de la calidad de vida ligada al tratamiento con cannabis, no siempre viene dada por mecanismos de acción terapéuticos que inciden directamente sobre la enfermedad, sino que es común que dicha mejora en la calidad de vida venga proporcionada por otros efectos frecuentemente atribuidos al cannabis y que ayuden a lidiar con la enfermedad. Por ejemplo, los efectos prosociales, la mejoría en la conciliación del sueño, la estimulación del apetito, la reducción de la ansiedad y el optimismo frente a la vida, entre otros. Estos efectos positivos del consumo de cannabis han sido extraídos de las respuestas sobre los efectos positivos en otro estudio sobre indicadores psicosociales de consumo de cannabis que la fundación ICEERS se encuentra desarrollando actualmente.

En el tratamiento de la epilepsia, según las entrevistas realizadas, el cannabis contribuye a una mejora de la calidad de vida principalmente por medio de la reducción de la expresión sintomatológica de la patología, es decir, a través de la reducción del número de ataques epilépticos, y en menor medida por medio de la promoción de una emocionalidad positiva y de proporcionar una visión más optimista. Al contrario puede suceder en otras patologías, donde los efectos positivos que mayor impacto tengan sobre la calidad de vida, se relacionen con variables psicológicas y el efecto que tenga el cannabis sobre la sintomatología de la enfermedad que se trata, sea mínimo.

Actualmente comenzamos a disponer de datos longitudinales de los primeros participantes que alcanzan los 20 meses desde el inicio del estudio con lo que próximamente podrán llevarse

Igualmente, seguimos el proceso de reclutamiento de nuevos pacientes, por lo que si estás interesado en colaborar con nosotros puedes enviar un correo electrónico a: research@iceers.org